Ariadna Irles

Auxiliar de veterinaria especializada en comportamiento felino y nutrición integral felina.

Mi camino empezó en 2017, con la llegada de 4 perros a mi vida, Fantasma, Nymeria, Verano y Gina, ellos me llevaron a investigar sobre la dieta natural. Ningún pienso les sentaba bien, y tras muchos intentos descubrí que la alimentación podía cambiarlo todo.

En 2020, mi gata Alice enfermó y falleció sin diagnóstico claro. Su pérdida fue el impulso que me llevó a estudiar a fondo el comportamiento y la nutrición felina. Además, con Toulouse, mi otro compañero, me enfrenté a grandes retos emocionales y de convivencia, que terminaron de abrirme el camino hacia la Terapia Felina.

Desde entonces me he formado con referentes en nutrición y comportamiento, integrando ambas áreas para acompañar a gatos y familias de forma completa. Hoy trabajo con una visión basada en la prevención, el respeto y la empatía, siempre priorizando el bienestar real de cada animal. 

Hoy no solo trabajo con familias, también formo a nuevos profesionales para que puedan ayudar a más familias a mejorar la salud y el bienestar de sus gatos.

Mi misión es acompañarte en este proceso y ayudarte a mejorar la vida de tu gato, y la tuya, con una mejor alimentación y una convivencia en armonía.

Método de trabajo

Respeto su naturaleza, integro ciencia y acompaño procesos reales.

No trabajo solo con lo que hay en el cuenco.
Trabajo con el gato completo y su familia.

Cada caso lo abordo desde tres pilares inseparables:
naturaleza, comportamiento y entorno familiar.
Porque la alimentación no es un acto aislado: impacta en la salud física, en el equilibrio emocional y en la convivencia.

Mi objetivo no es imponer un tipo de dieta.
Es diseñar una estrategia que mejore su salud respetando quién es, su historia y sus límites.

Analizar y ordenar

Antes de cambiar nada, necesito entender.

Reviso historia clínica, alimentación actual, síntomas, analíticas, rutina diaria, nivel de estrés, dinámica familiar y todas esas señales pequeñas que muchas veces explican lo grande.

No me centro solo en “lo que pasa”.
Busco por qué está pasando y en qué contexto.

Después priorizo.

No todo se cambia a la vez.
Defino qué es urgente, qué puede esperar y qué es estratégico trabajar primero para que el resto encaje.

La prevención y el orden no son un extra: son la base.

Diseñar, aplicar y ajustar

A partir de ahí construyo una estrategia adaptada al individuo real, no a un protocolo estándar.

El plan se ajusta a:

  • Su estado de salud

  • Su momento vital

  • Su nivel de aceptación alimentaria

  • Sus recursos y la realidad de la familia

Integro alimentación y comportamiento, porque un gato en estrés no acepta cambios.
Si hay neofobia, tensión o dificultades en la rutina, lo trabajamos.
La transición debe respetar su naturaleza, no forzarla.

Y después acompañamos el proceso.

Mi filosofía

Trabajo desde la prevención, el respeto y la colaboración.

Si el caso lo requiere, derivo o coordino con otros profesionales.
Porque la prioridad no es tener razón, es el bienestar del gato y la estabilidad de su familia.

Creo en procesos sostenibles, en decisiones informadas y en enseñar a las familias a comprender lo que ocurre para que puedan actuar con seguridad.

SERVICIOS

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